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12 nov 2025
Colegiados en el mundo
Entrevista a Cecilia Nieto y Guillermo Grifol, colegiados 36.573 y 36.014, sobre su participación en la segunda edición del proyecto internacional
Ambos compañeros contribuyeron al desarrollo del programa, representando al Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y aportando sus conocimientos sobre los retos actuales en la rehabilitación y conservación de estructuras de hormigón.
El proyecto "Concreto" tiene como propósito impulsar la sostenibilidad y la innovación en la conservación del patrimonio arquitectónico, en línea con los principios de la Nueva Bauhaus Europea, una iniciativa de la Comisión Europea dentro del marco del Green Deal.
Hemos hablado con ambos compañeros y, en la siguiente entrevista, nos trasladan su valoración de la segunda edición del proyecto.
Pregunta: Este segundo año ha servido para consolidar el proyecto CONCRETO. ¿Cómo valoraríais la experiencia y qué aspectos destacaríais de esta edición, en la que una de las fases se ha celebrado en España?
Respuesta Guillermo: “La verdad es que la experiencia ha sido positiva para mí en general. Conoces gente de otras culturas y universidades y aprendes más sobre diferentes enfoques respecto a la construcción y rehabilitación de las estructuras de hormigón”.
Respuesta Cecilia: “La experiencia en general ha sido muy positiva. La estructura en fases, combinando formación online, trabajo presencial en Madrid y práctica en laboratorio en Ivrea, ha permitido un aprendizaje muy completo, consiguiendo un equilibrio muy interesante entre teoría y práctica. Personalmente destacaría, especialmente en la fase en España, el reto de intervenir en un edificio emblemático como el de Juan de la Cierva, donde tuvimos la oportunidad de trabajar en un caso real, aplicando conceptos de sostenibilidad y rehabilitación estructural en un entorno urbano y patrimonial”.
P: A través del contacto que habéis tenido con los participantes de la primera edición, ¿qué impresión os habíais formado del programa antes de comenzar? ¿Ha cumplido vuestras expectativas?
RG: “Lo cierto es que antes de entrar al programa no tuvimos mucha interacción con los participantes y tampoco hubo mucha información del programa en general, así que fui al mismo sin expectativas”.
RC: “Antes de comenzar, tuvimos contacto con los dos participantes de la primera edición por lo que ya teníamos una buena impresión del programa gracias a ellos. La verdad es que el curso ha superado las expectativas, tanto por los contenidos técnicos, como por la cercanía de los ponentes, la diversidad de enfoques y la buena dinámica entre participantes de distintos países. Además, la posibilidad de compartir con profesionales de distintos países ha hecho que la experiencia fuera aún más completa de lo que imaginábamos”.
P: ¿Qué os ha aportado esta experiencia en el ámbito profesional y personal? ¿De qué manera creéis que puede influir en vuestra futura trayectoria como ingenieros?
RG: “El programa Concreto ha servido para hacer lo que se conoce como "back to basics". Al reunir sobre todo alumnos de distintos niveles hace una buena recopilación desde la base de las estructuras de hormigón hasta las últimas etapas de rehabilitación, mostrando algunos productos innovadores en este aspecto. Para el futuro laboral me suena como recordatorio de que no hay que perder de vista la base de lo que hacemos, por muchas etapas que vayamos dejando atrás”.
RC: “Profesionalmente, el programa nos ha permitido profundizar en la importancia de la rehabilitación del hormigón como estrategia sostenible, y conocer nuevas técnicas de rehabilitación actuales e investigaciones que se están llevando hoy en día para conseguir que este material, tan importante en construcción, sea más resistente y ligero, tenga una mayor durabilidad y un mejor comportamiento. La fase de laboratorio en Ivrea fue especialmente útil para aplicar los conceptos teóricos a la práctica, algo que no siempre se tiene la oportunidad de hacer. A nivel personal, la experiencia ha sido igualmente valiosa, trabajar con personas de diferentes culturas y perfiles, desde estudiantes hasta profesionales con experiencia, te obliga a abrir la mente y adaptarte a otras formas de razonar y resolver problemas. Creo que esa combinación de conocimientos técnicos y soft skills será muy útil en nuestra carrera futura”.
“La principal fortaleza del proyecto es la posibilidad de colaborar con gente de diferentes países y contextos”. Guillermo Grifol, colegiado 36.014
P: Los encuentros en Madrid e Ivrea han sido espacios clave de intercambio. ¿Qué destacaríais de ellos, tanto por los contenidos técnicos como por la colaboración entre participantes de distintos países y con los participantes de la edición anterior?
RG: “Es cierto que la experiencia en Madrid ha sido mucho menos inmersiva que en Ivrea. Aquí íbamos a las clases o las visitas y después a nuestra casa a seguir con nuestra rutina, pero en Ivrea se ha estado mucho más volcado en el proyecto, generando un mayor interés por él y mayor relación con nuestros compañeros, que es lo más positivo que me llevo”.
RC: “Ambos encuentros fueron muy especiales, pero distintos en su enfoque, cada encuentro tuvo su propio valor. En Madrid, el trabajo en equipo para el reto del edificio Juan de la Cierva fue una gran experiencia de colaboración internacional. Además, fue el primer punto de encuentro presencial entre los grupos de España, Italia y Turquía, y se generó un ambiente de trabajo muy positivo y participativo. En Ivrea, la parte del laboratorio nos dio la oportunidad de poner literalmente las manos en el hormigón. Fue una fase más técnica y experimental, donde se reforzaron los lazos entre participantes al compartir trabajo práctico y debates sobre resultados”.
P: Los participantes de las distintas ediciones mantenéis contacto a través de un grupo de alumni. ¿Qué valor creéis que tiene esta red y cómo podría reforzarse o ampliarse en el futuro?
RG: “No ha habido mucha interacción en el grupo, más que algunas cosas puntuales y recomendaciones para Ivrea. En un futuro se podría utilizar como grupo de intercambio de conocimientos y opiniones sobre estructuras de hormigón”.
RC: “El grupo de Alumni es una red de apoyo y continuidad entre ediciones. Actualmente mantenemos el contacto a través de un grupo de WhatsApp, donde los alumnos del curso anterior nos han ayudado, compartiendo sus experiencias, dándonos tips y facilitándonos incluso la logística del viaje a Ivrea. A futuro, sería interesante reforzar esta red creando algún tipo de plataforma o encuentro anual donde todos los participantes de las diferentes ediciones puedan seguir compartiendo avances, proyectos o incluso oportunidades profesionales”.
“El curso ha superado las expectativas, tanto por los contenidos técnicos, como por la cercanía de los ponentes, la diversidad de enfoques y la buena dinámica entre participantes de distintos países”. Cecilia Nieto, colegiada 36.573
P: Desde vuestra experiencia, ¿cuáles diríais que son las principales fortalezas del proyecto y en qué aspectos creéis que podría seguir evolucionando en futuras ediciones?
RG: “La principal fortaleza del proyecto es la posibilidad de colaborar con gente de diferentes países y contextos. Quizás en futuras ediciones sería interesante profundizar un poco más en los contenidos técnicos y profundizar un poco más, que para los que ya cursamos asignaturas de hormigón o trabajamos en ello se quedaba un poco escaso”.
RC: “Las principales fortalezas del programa son, sin duda, su carácter internacional, su enfoque multidisciplinar (ingenieros, arquitectos y otros perfiles técnicos) y el equilibrio entre teoría, práctica y trabajo en equipo. Asimismo, considero muy interesante la implicación de universidades y empresas de distintos países, lo cual aporta una visión global del sector de la rehabilitación estructural. Como posible mejora, podría ser interesante dar más continuidad entre fases o incluir un seguimiento posterior del proyecto, para ver cómo evolucionan las ideas y mantener activo el vínculo técnico entre los participantes”.
P: La tercera edición tendrá lugar en Turquía y cerrará el ciclo del programa. ¿Qué propuestas haríais para impulsar su desarrollo o qué mensaje os gustaría compartir con los compañeros que se estén planteando participar?
RG: “Turquía puede ser un escenario interesante en el que llevar a cabo el proyecto, una forma de trabajar y estructurar las cosas diferente a la que estamos acostumbrados”.
RC: “Para la próxima y tercera edición en Turquía, sería interesante mantener el enfoque práctico y quizás incorporar algún proyecto vinculado a la gestión sísmica o la rehabilitación en contextos urbanos con riesgo estructural, dado el valor que tiene este tema en esa región. A los futuros participantes, les diría que se animen sin dudarlo. CONCRETO no es solo un programa técnico. Es una experiencia completa de aprendizaje, intercambio cultural y crecimiento personal”.
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