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5 nov 2025
El presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán de Miguel, participó en la inauguración de la exposición ‘Sagasta, un ingeniero de caminos por la senda del progreso’, organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos que permanecerá abierta hasta el 21 de noviembre.
Capellán, catedrático de Historia Moderna y Contemporánea, es un estudioso de la obra política del insigne ingeniero de caminos riojano y ha cedido para esta muestra 38 caricaturas de Sagasta que ilustraron las cajetillas de cerillas de la época.
Sagasta, como político, puso los cimientos sólidos y firmes de la más importante infraestructura de la España contemporánea, el Estado Constitucional Moderno, el Estado de Derecho.
Sagasta aportó a la política de la sociedad española algo muy importante, la civilización de la vida política. Sí, la civilizó porque sacó a los militares y a la violencia de los cambios de gobierno, lo hizo desde la transacción y el diálogo en un gran pacto de Estado con el Partido Conservador.
La alternancia de los dos partidos políticos hizo, entre otras cosas, que España pudiera disfrutar de una constitución como la de 1876, la de más larga vigencia de nuestra historia hasta la actualidad.
Sagasta en una España atrasada, en un momento de revolución industrial y de avance de Europa, vio claramente que el atraso material en las infraestructuras de comunicación era un gran reto del país y que progreso significaba incorporarse a esa modernización.
Significaba incorporar el vapor, y con ello quiere decir la industrialización, significaba incorporar el telégrafo, y con eso las comunicaciones modernas, pero también incorporar el ferrocarril como ese agente de desarrollo y de modernización.
Esta exposición nos permite conocer y llevar a un público más amplio ese gran legado histórico de Sagasta a la sociedad española. Un legado de obra política, de obra de ingeniería, pero también de unos valores que él reivindicó en un momento crítico como la constitución de 1869, la primera democrática en nuestro país. También cuando apeló a la prudencia, a la templanza y a la abnegación, es decir, a la generosidad y a poner el interés general por delante de los intereses particulares.
Hizo entonces un llamamiento diciendo que para la constitución definitiva de España se necesitaba, más que nunca, ir todos unidos, la unión de todos, de todos los españoles. Eso es hoy un mensaje que la vida pública y la vida política necesitan.
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